Cómo preparar la migración hacia el almacenamiento en la nube

El almacenamiento en la nube es un paso esencial para el crecimiento empresarial, la mejora continua y la competitividad. Conoce cómo iniciar este proceso.

Todo indica que el almacenamiento en la nube seguirá siendo una tendencia en aumento, y por muchas razones. La primera: la pandemia dejó en evidencia lo fundamental de contar con un respaldo en la nube que permita la continuidad de las operaciones en remoto. 

Así mismo, están los beneficios económicos y productivos de un proyecto “migración a la nube”. Según datos de Multisoft Virtual Academy, el 80% de las empresas que adopta la nube nota mejoras operativas en los primeros meses.

Las ventajas no aplican solo a las grandes empresas. También las pymes pueden obtener grandes beneficios, ya que, en promedio, una solución de almacenaje en la nube es un 40% más rentable que mantener un sistema propio. 

Ahora, ¿cómo migrar a la nube de forma segura si todo esto es nuevo para ti? A continuación, verás algunas recomendaciones para iniciar este importante camino de transformación digital con éxito.

Cómo migrar a la nube de forma segura y eficiente

1. Analizar las necesidades de la empresa

Hay varios tipos de nube y modelos de alojamiento. Por lo tanto, el primer paso es determinar cuáles son las necesidades de la organización en cuanto a: 

  • Seguridad y rendimiento.
  • Número de usuarios.
  • Presupuesto disponible.

Dependiendo de los requerimientos de la empresa, el método de migración de datos que te conviene será diferente. Considera los siguientes ejemplos: 

  • Un método popular es el lift and shift donde redistribuyes los datos y aplicaciones de la empresa hacia una plataforma de almacenamiento en la nube. Sin embargo, no se realiza ningún cambio en los recursos informáticos. Se trata de una migración rápida, aunque no funciona en todos los casos.
  • En cambio, para las aplicaciones que requieren de modificación con el objetivo de que sigan funcionando correctamente, es necesario un refactoring. Este proceso consiste en hacer modificaciones en el código para asegurar la fiabilidad de los sistemas una vez que se complete el traslado a la nube.

2. Elegir el tipo de nube adecuado

Dando continuidad al punto anterior, entre los pasos para migrar a la nube está elegir un proveedor que sea compatible con las necesidades de la empresa. Existen entornos de nube privada, pública e híbrida: 

Nube privada 

Suelen ocuparse en todo tipo de organizaciones, buscando mejoras en latencia que pudiesen afectar sus servicios, se maneja por equipos internos y con infraestructura local. Por lo tanto, la empresa tiene que involucrarse técnica y financieramente de principio a fin.

Nube pública 

La ofrecen los principales cloud providers, en modelo pago por uso “bajo demanda”, en el sentido de que puedes contratar la capacidad de almacenamiento que prefieras. Se trata de soluciones escalables y donde, a diferencia de la nube privada, no tienes que preocuparte por los aspectos técnicos ni invertir en infraestructura local. Tus datos se almacenan en los servidores del proveedor que elijas.

Nube híbrida 

Es una fusión de la privada y la pública. La ventaja principal es que obtienes lo mejor de ambos mundos, menor latencia, flexibilidad y personalización.

También existe la opción de consumir servicios en más de una cloud pública, una tendencia que se denomina "Multicloud".

3. Establecer indicadores de rendimiento (KPIs)

Como en todo proceso empresarial, es oportuno identificar métricas de rendimiento. Los principales KPIs incluyen: 

  • Disponibilidad. Este factor hace referencia a la accesibilidad de los sistemas o aplicaciones una vez que se encuentran en la nube. Por lo general, los proveedores de servicios en la nube garantizan una disponibilidad de al menos el 99,9%, que se traduce en un promedio de 9 horas de inactividad al año.
  • Velocidad. Esta métrica determina qué tan rápido puede acceder el usuario final a las aplicaciones o sistemas, sin importar dónde se encuentra. Para conseguir buenos resultados en esta métrica, existen las soluciones Content Delivery Network (CDN), que te permiten acelerar la entrega de contenido a usuarios en diferentes ubicaciones geográficas.
  • Carga operativa y financiera. En este aspecto, se debe evaluar en qué medida disminuirán o aumentarán los costos después de la implementación, y la carga operacional en cuanto a mantenimiento o compromiso técnico.  

4. Contar con back up

El siguiente paso en un proyecto “migración a la nube” es tener una copia de seguridad. ¿Por qué es importante esto? Básicamente, porque la pérdida accidental de información en la nube puede ser crítica si no se han configurado mecanismos de recuperación de datos. 

Es por esto que se debe capacitar al personal en el uso de los nuevos sistemas, promover una cultura de no eliminación y automatizar copias de seguridad de los datos más relevantes. 

Por otro lado, no se pueden olvidar las amenazas de ciberseguridad, que muchas veces apuntan al robo de datos empresariales. Contar con un backup disminuirá el impacto de cualquier eventualidad. 

5. Formalizar la migración

El último de los pasos para migrar a la nube es transferir las aplicaciones o servicios de la empresa a la nube, y asegurarse de que son 100% operativos. 

Como puedes ver, el proceso es integral y llevarlo con éxito de principio a fin es lo que garantizará un correcto funcionamiento. 

Por esta razón, es conveniente tener el apoyo de un servicio de migración como Nuba que te brinde acompañamiento, soporte de calidad y asesoría para elegir el proveedor adecuado. Siendo así, disminuirás el riesgo de cometer errores durante la migración y tendrás la seguridad de que, al final del proceso, tu empresa estará acompañada por los mejores servicios de nube del mercado.